Se ha tirado toda la noche lloviendo, y por la mañana la cosa no mejora. No nos queda más remedio que aceptar que aquí el clima es así.
Cargamos las pilas a tope en el desayuno y ponemos rumbo al Este hacia el glaciar Vatnajökull.
De camino vemos cientos de cascadas (sin exagerar). Todas las montañas tienen varias cascadas, el paisaje (lo que podemos ver debido a las nubes bajas) es una pasada. No hay mucha distancia hasta el glaciar, pero paramos un montón de veces.
Cuando estamos llegando a la zona del glaciar, el tiempo empieza a aclarse un poco.
Finalmente se hace un claro enorme y sale el sol. Acabamos pasando calor y quitándonos ropa!
Subimos por una ruta que nos lleva a otra cascada más. Esta es famosa por cómo está la piedra que tiene alrededor, con forma de prismas y cubos muy chula. El entorno chulísimo.
Tras la caminata metemos los pies en el río, pero al ser agua que viene del glaciar está helada y es imposible aguantar más de unos segundos.
Lo que sí hacemos es beber un poco de agua directamente del río.
Por la tarde el tiempo empieza a empeorar y hace imposible llegar a otra lengua del glaciar que queríamos ir.
Damos la vuelta y vemos un camino que se adentra en la montaña y parece que va hacia los pies de otra lengua, pero no está señalizada ni nada.
Nos metemos con el 4x4 y llegamos, efectivamente, a los pies de una lengua del glaciar. Lo bueno es que no hay absolutamente nadie.
En la siguiente foto se ve el no-camino por el que andamos para acercarnos.
Del agua sacamos un trozo de hielo. Lástima de whisky…
Lo que se ve marrón al fondo es hielo también, mezclado con tierra.